Isarisa

Un 10 de febrero de 2015 llegue por primera vez a la ronda en lo de Ale con muchas expectativas. Dos semanas antes habíamos ido los tres (mi hija mayor de 3 años y medio entonces, mi marido y yo con 6 meses de embarazo) y estuvimos de acuerdo enaeguida que habíamos dado con las personas indicadas para acompañarnos en el parto, nuestro segundo intento. Digo segundo, porque en el primero no todo fue como esperábamos y se impuso un nacimiento por cesárea luego de casi 20 horas de trabajo.
Gracias a este grupo de mujeres, la "dulce espera" fue tan intensa como emocionante. Hasta q un 25 de abril a la tarde, se empezo a acercar ese momento....
Yo había perdido el tapón y salimos a caminar con mi.chiquita a comprar helado. Nos sentíamos distintas y todos preguntan... y? Para cuando ese bebé?. Más tarde a eso de las 22 hs, mientras bañaba a mi hija en cuclillas, se rompió la bolsa, un poquito como para dudar que clase de liquido salía de mi cuerpo, llame a Ale y me dijo q era la bolsa y que todo podía comenzar, que fuera controlando el líquido y que le contara sobre las contracciones. Dos horas más tarde Despues de comer y de que mi compañero limpiara y acomodara todo, se sentía cada vez más la panza trabajando, ya se tenia q parar con cada contracción.
Al rato, mi marido llevo a dormir a la nena y me pregunto si quería estar sola, q se iba a descansar un rato. Le dije q si, q le avisaba cuando llegarán las chicas. A eso de las 2, 30 am. Ale decidio venir para casa y al ratito llego Coti.
Al principio tomamos mate y charlabamos entre una y otra contraccion, luego de dos horas ya estaba en otra sintonia. Pasaba del banco a la posición en 4 patas. Iba y venia al baño. Me sostenía de mi marido y trataba de vivir cada instante, quería estar presente. Me hacían masajes en la cintura y controlabamos los latidos y cada tanto un tacto.
En un momento dude y creí que está vez tampoco iba a poder.

Hasta q a eso de las 7 am. Luego de un fallido intento de relax en la bañadera pregunté a Ale como me veía. Y me dijo: "linda, linda para parir". Fueron las.palabras mágicas. Desde ese momento el dolor de las contracciones fue cada vez las fuerte. Pero aguantaba y seguía adelante.
Mi querido compañero en el piso agazapado conmigo, mientras yo gritaba y hasta rezaba algunas maldiciones, me daba aliento y me sostenía la mano diciéndome "ya termina, vamos negra". A mis costados estaban ellas, mis ángeles guardianes acompañando también y alentando. Como un mantra escuchaba "abre, abre, duele xq abre" de parte de Ale y como una ola Coti decía "viene y se va, el dolor viene y se va".
Cerca de las 9 am sentí que estaba lista. Ya me quede en el banco agarrada de mi marido. Las chicas preprararon todo tan rápido q ni cuenta me di.
Cuando llegó el momento puje sintiendo una presión inusitada en todo mi cuerpo. Ale me trajo un espejito para que viera la cabecita mostrándose para salir.
En el siguiente pujo salió y ahí fue cuando sentí como si todo mi cuerpo fuera romperse en un estallido.
En el último pujo salió el.cuerpito y la pusieron enmis brazos. Lo primero q atine a decir entre lagrimas fue "pude!" A las 9:13 am del 26 de abril de 2015 nuestra segunda hija había nacido en casa.
Llenos de emoción sentimos.que algo había cambiado en nuestras vidas como familia. Al rato su hermana mayor vino a.conocerla y desde.ese.momento la lleno de besos.
Para todos una etapa mágica había comenzado.
Eternamente agradecidos!!!