Juana

De un parto sagrado, alegre y psicodélico. El día mas importante de mi vida, el nacimiento de mi hija Juana.
Hacia unas semanas sentía que ya tenía que tener todo preparado.
Me costaba sociabilizar, agradar, charlar demasiado. Necesitaba introspección.
Cursaba la semana 39 de un embarazo hermoso, consciente, yendo a eutonía en pareja semanal, a reuniones de grupo de embarazadas del equipo al q elegimos para q nos acompañe en nuestro plan de parto domiciliario, armando muchos espacios de charla, compartiendo con amigas. Fue hacia adentro y hacia fuera, expresando. Bailando. Haciendo yoga.
Ese viernes 12 de febrero me desperté con mucha energía. Hacía calor, quizás uno de los mas sofocantes de la semana, pero yo quería limpiar. Sobre todo el baño. Virulana en mano, le di a los azulejos, limpié el piso, todo, completo, como nunca antes lo había hecho casi! Terminé y nos fuimos a almorzar a lo de abuela de mi pareja. Comí canelones. En ese día de calor insoportable, sí. Y me tiré debajo de un aire acondicionado. Hablamos de partos. Obvio. Ella nos contó los suyos, nos reímos por anécdotas de mi suegro q no conocía. Tenía contracciones, panza dura, y un leve dolorcito pre-menstrual, como había empezado a tener hacia unos días. Ibamos a volver a casa pero pasamos x lo de mi suegra. Quería un banquito q me había prometido, para el parto. Llegué a casa, y terminé de controlar si estaba todo listo. No tenía idea consciente q faltaría tan poco, pero algo en mi me ponía en alerta.
Mi pareja invitó a un amigo a tomar una cerveza en la terraza. Un ratito. Ahí la panza se me ponía cada vez mas dura, y acompañaba con algunas o en voz baja. No quise saludar al chico. Y le pedi a Rafa q por favor le dijera q se fuera. No quería q estuviera en casa. Comimos algo los dos. Antes avisé a la partera y me dijo q comiera algo y más tarde hablábamos. Eran cólicos, leves en cada contracción. Terminamos de comer y nos propusimos ver una serie. Yo ya no podía prestar atención. Teníâ q concentrarme y estar presente en ese dolor. Eran las 10 de la noche, aprox. Ahí empezó a ser mas fuerte, eran muchas contracciones pero cortas. Leí q estaba en la fase del prodrómo o pre parto y dije, bueno, me entrego a esto. Mi amiga Vicky me había dicho q nada era en vano, q todo trabajo aunque sea d dolor, y previos, eran condición para lo q iba a venir. Eran parte de un todo. Empecé a usar la pelota, a bailar entre contracc y contracc, y a hacer las O. A veces me olvidaba. El dolor era fuerte. Constante, pero duraban poco.
La tormenta empezó afuera. Avisamos a las chicas lo q estaba pasando y nos dijeron,a eso de las 3 am q contáramos cuantas tenia en una hora. Eran 15. Intensas, transitables…en movimiento variado, en penumbras. El tiempo dejó de existir en ese momento. No quise saber más q hora era, tampoco si el parto era inminente. Me entregué a lo q estaba pasando. A las sensaciones. A las cinco aprox vino Coty. Yo seguía igual. Yendo del baño a la pelota, al piso. Pidiéndome permiso me hizo tacto para saber si q había pasado en estas horas. Para ver dónde estábamos paradas. Me dolió bastante. Me dijo q todavía el cuello estaba cerrado. Q no había dilatación. Q se estaba ablandando. Yo a todo esto ni el tapón mucoso había expulsado. Sé q en ese momento podría haber elegido desmoralizarme completamente. Fue una opción. La miré y dije, bueno. Q hago?
Me dijo q eso podía durar horas, parar, desencadentars el t.p o comenzar en una semana. Que intentáramos dormir. Me dio unas gotitas de melisa, y se fue. Me abrazó y me dijo, no te guardes el llanto.

Nos predispusimos a dormir. Pero para mi era imposible. Saltaba de la cama en cada contracción. Rafa insistía.
Yo le dije, basta, yo no puedo así presionándome a dormir. Voy a dejar q esto suceda y me voy a hacer cargo.
Ahí perdíí el tapón mucoso. Y me di un baño de inmersión. Creo q en ese momento tuve los dolores mas fuertes. Rafa me ayudaba con las 0s q devinieron en otras vocales juntas. Todo era una gran canción. Una ola de sílabas q subía en intensidad y bajaba dela misma forma. Nos reímos varias veces x esto. Le dije q dentro de poco no iba a poder hablarle mas. Y q todo seguiría con señas. A las 10 y media am llama Ale para ver como venía todo. Yo estaba ya con dolor fuerte sumado a las ganas de pujar.
Ah, pero aumentó muchísimo la intensidad y la duración! Le dijo a Rafa. (Me escuchó detrás del tel). Vamos para allá. 11 y media estaban en casa aprox o antes. Yo estaba a oscuras en el baño. En el inodoro sobre todo pasando las contracciones, oliendo romero, menta y mandarina, un splash q tenía preparado para esto. Todo era muy sensorial, hasta sensual por momentos. El dolor seguía fuerte pero no mucho mas. El suave pujo me aliviaba. Ale me dijo q cuando sintiera ganas lo hiciera, pero q íbamos a ver si era en vano o no. Me midió y me dijo, ok, seguí.
No me dijo ya estas, no me apuró, no me metió presión. No me dio ansiedad. Yo no sabía fehacientemente q estaba tan cerca el parto.
Estaba en un túnel de sensaciones en donde solo fluía. En una le pregunto, estoy completa ya ¿ y solo asiente con la cabeza.
Usaba la pelota. A Rafa q me ayudaba presionandome las caderas en cada contr, desde atrás.. Y la ola q iba y venia. Q me acercaban mas a mi hija. Ahíí caí, y entré en llanto y risa. Grite q todo era hermoso. Que si no venía ya, podía seguir aguantando...
Si, había tenido algunos momentos en los q dije, “tengo miedo” aunque jamás pensé en la idea de irme a otro lugar q no fuera los pies de mi cama. O mi baño. Asi miraba a mi alrededor. Y fue estar metida en un mar de locura, alegría, el sentido de todo era universal, abarcativo. Veía q ellas sonrían, todos sonriamos. Es inexplicable loq fue ese momento. Rafa me dice, “estas renaciendo…” Sentí q mi cuerpo astral se unía al de ella, y viajábamos juntas.
Ale me hizo tocar la cabeza. Estaba muy cerca. En cuatro o cinco pujos mas salió mi Juana, a las 13.05. Un pujo antes le dije algo como vamos hija, nosotras podemos. Venís muy bien. Enfrente nuestro, un espejo enorme. Todos en escena. Cada uno en su rol perfecto. La vimos coronar desde mi posición en cuclillas, sobre la pelota, agarrada de la mano de mi amor. Toqué su cabecita. Tenía mucho pelito y nos reimos, morochita mia!! En el pujo de expulsión salió la cabeza y a los segundos todo el cuerpo entero. La agarramos juntos, pero yo me la quedé jeje, y me la puse en el pecho. Ella miraba antes de llorar, sorprendida, ese nuevo mundo para sus ojitos. Vi su shock de salir y vi su cara de tranquilidad al vernos. Lloró muy poquito y a los minutos succionó un poco. Atrás la placenta salió muy fácil, a los 15 min. El cordón lo cortó Rafa cuando dejó de latir. Su olor era tan increíble. Su piel.
Burgo, el obstetra q estuvo siempre al margen de todo, filmó el parto. El trabajo del equipo fue impecable. Ellas no hablaban casi, solo por señas. Agradezco a la vida q mi hija haya llegado con tanto amor. Y bastante psicodelia hormonal! Pd: nunca dejé de necesitar a mi pareja al lado mío. Este parto fue nuestro.